Sinopsis
En un mundo marcado por una creciente fractura social y política, este libro ofrece un análisis riguroso y multidisciplinar sobre un fenómeno tan actual como perturbador: el odio a la religión. A través de tres ejes fundamentales --histórico, jurídico y comunicativo--, un destacado grupo de investigadores explora cómo los discursos de odio no solo atacan la libertad religiosa, sino que erosionan los pilares mismos de la convivencia democrática.
La obra recorre desde los conflictos bélicos del siglo XX condicionados por el factor religioso, como la Guerra Civil española o la de Yugoslavia, hasta los desafíos tecnológicos de la inteligencia artificial y las redes sociales, donde la desinformación y el sesgo algorítmico amplifican la hostilidad hacia los creyentes. Se abordan cuestiones críticas como la legitimidad de proteger penalmente los sentimientos religiosos frente a la libertad de expresión, la problemática de la cristianofobia y la caricaturización mediática de lo sagrado.
Esta lectura es indispensable para quienes deseen comprender las raíces de la polarización contemporánea. En última instancia, el libro invita a recuperar los "estándares de civilidad" y el respeto mutuo como herramientas necesarias para reconstruir el diálogo en sociedades multiculturales que, a pesar de la secularización, vuelven a buscar en la espiritualidad y la trascendencia una brújula frente a la incertidumbre.