CUADERNOS DE FILOSOFIA Y CINE SOBRE EL PERSONALISMO FILMICO
Tomo VIII Dignidad de la persona, de la maternidad, de la familia y de la concie
Sinopsis
My Son John es una película que no resulta fácil ver como una obra de McCarey. Resulta más oscura que el resto de su cinematografía y los momentos dedicados al humor son más bien escasos y no completamente explícitos. Además, el tema es duro: comienza con unos hijos que se van al frente y termina (perdón) con un tercero, el mayor, que muere en el enfrentamiento más silencioso de la guerra fría. No es el tono ligero de la comedia habitual del director, ni siquiera posee la amabilidad a pesar de constituir un melodrama como Make Way for Tomorrow (Dejada paso el mañana, 1937).
Para algunos es una contradicción del director fruto de su (dicen) histeria anticomunista. Otros no dejan de encontrar, a pesar de esto, grandes valores cinematográficos en la película.
Estos breves trazos hacen ver que My Son John es una piedra de toque dentro de la filmografía de McCarey. No parece que se pueda seguir sosteniendo la grandeza del realizador si no se sostiene al mismo tiempo la coherencia de este filme. Y eso es lo que hemos pretendido en este Tomo VIII de los Cuadernos. El lector comprobará si lo hemos conseguido.
Sólo queremos insistir en que hemos procurado ser fieles a lo que constituye nuestras herramientas de trabajo en el personalismo fílmico. En primer lugar, la obligación de narrar la película con completa sujeción a lo que se nos muestra en la pantalla (con amplios textos filosófico-fílmicos) que aspiran a no dejarse nada. En segundo lugar, la invitación a acudir a textos filosóficos de autores próximos al personalismo que ayuden a profundizar lo que nos ha querido mostrar la película.
El título que hemos escogido para este VIII. Cuaderno, "Dignidad de la persona, de la maternidad, de la familia y de la conciencia frente al totalitarismo en My Son John (Mi hijo John, 1952) de Leo McCarey" ha pretendido ser un resumen de la tesis que hemos querido sostener. Desde ella, My Son John no es un filme fallido, sino, al contrario, una poderosa exposición de la propuesta personalista en la cultura polarizada de los siglos XX y XXI. (De la presentación)