Sinopsis
Poeta meditativo, de elaboración lenta, tiene un lugar de privilegio en la llamada literatura esencial. Cuando en 1956 publicó Una extraña alegría de vivir (Una strana gioia di vivere), su poética había cumplido la madurez, una obra trazada por el poema breve, la transparencia y la inmediatez. Carnal y a un mismo tiempo etéreo Penna se dedicó a la creación de espacios silenciosos, a la reconstrucción de mundos olvidados en el interior de lo humano.
RAMÓN ANDRÉS