Sinopsis
La divinidad no ha concedido este cuerpo humano con el fin de que podamos comprender y experimentar la gloria de nuestra existencia Divina, allá donde la consciencia individual está ausente o se ha desvanecido. Somos uno con Dios y estamos fundidos con la Divinidad en todo momento, pero a veces olvidamos esta Verdad y nos sentimos separados de Él. El sentimiento de separación se desvanece cuando la Luz del conocimiento surge en nosotros.
Ese conocimiento nos otorga la comprensión y l experiencia de que somos uno con la Divinidad y que Él se manifiesta en el universo entero.
Nuestra máxima aspiración espiritual debe ser la autorrealización del Yo; dejemos que nuestro cuerpo se desgaste en el servicio a los demás.