Sinopsis
Alguna vez hemos leído que la nuestra no es época de razonamientos, sino de testigos, y es cierto. Hay momentos, como el actual, en que uno escucha -o lee- mejor la vida de aquel que la relata, y le convence más, que las teorías, por subidas que sean. En su aportación, que va en primer lugar, el autor comenta las contribuciones de los demás, y eso hace que la lectura de esa primera contribución suya pueda ser aliciente y criterio para que cada lector vaya a aquello que más le interese.