Sinopsis
Actualmente, la comprensión de los trastornos mentales está atravesada por una tensión decisiva entre dos modos de entender el sufrimiento humano: el biologicista y el relacional. Mientras el primero tiende a reducir la experiencia psíquica a mecanismos neurobiológicos, el segundo sitúa en el centro la historia, los vínculos y el contexto de la persona. Este libro examina los fundamentos epistemológicos de ambos enfoques y analiza las implicaciones teóricas, clínicas y sociales del contraste entre ellos.Apoyándose en la epistemología, la psicopatología y la investigación en salud mental, Julio Segarra analiza el papel de la medicalización, la expansión de las categorías diagnósticas y la influencia de la industria farmacéutica en la configuración de los discursos actuales sobre el sufrimiento psíquico. Frente a los reduccionismos, propone una perspectiva relacional en la que el sujeto, su biografía y sus vínculos ocupan un lugar central en la comprensión de la experiencia humana.