Sinopsis
En un mundo donde la ciencia parece prevalecer frente a Dios, millones de personas continúan buscando en la fe una respuesta al misterio de existir. ¿Por qué seguimos creyendo? ¿Qué necesidad profunda sostiene en nuestros días el sentimiento religioso?Con la lucidez y sensibilidad que lo han convertido en una de las voces más influyentes del pensamiento contemporáneo, Boris Cyrulnik explora las raíces psicológicas, afectivas y culturales de la experiencia religiosa. El autor revela cómo la figura de Dios puede nacer de las primeras experiencias de protección y amor, gracias a las figuras de apego de la infancia. De este modo, Dios es una extensión del amor de los padres y se convierte en una poderosa fuente de sentido y resiliencia frente al dolor, la pérdida y la incertidumbre. Aunque el autor también nos advierte que cuando la espiritualidad deja de ser refugio para transformarse en dogma, surge el riesgo del fundamentalismo y la negación del otro.