Sinopsis
En el primer viaje que hice con mis padres a los Picos de Europa nos detuvimos en el puerto de Piedrasluengas. Ante mis ojos apareció un rosario de altivas montañas acompañadas de verdes y bucólicos valles. Por aquel entonces sólo conocía el Guadarrama y Gredos, y aunque me encantaban, lo que estaba viendo se parecía mucho a lo que mi cabeza podía imaginar como un país de cuento de hadas. Definitivamente fue un amor a primera vista.
El presente trabajo pretende en primer lugar, hacer un homenaje a los pioneros de la R.S.E.A. Peñalara, que se enamoraron de estas tierras, dándolas a conocer. Pero quiero dedicárselo especialmente a los miembros del G.A.M., creado en 1930, que fueron los más importantes artífices de la exploración y conquista de estas montañas, abriendo las vías de escalada más audaces, y teniendo siempre una significativa presencia en ellas