Sinopsis
Yo siempre he pensado que las madres tienen ojos detrás de la cabeza. La mía, además, tiene un poder especial: ílee los pensamientos! Siempre sabe lo que voy a hacer, sobre todo si es algo malo; distingue un verdadero dolor de estómago de uno falso; e incluso adivina cuántos dulces me he comido en mi escondite secreto…