Sinopsis
Hay un escudo de costillas en el cielo, puños disgregados levantándolo, hay una ocupación densa que cubre de vigas el hueco de sus dedos. Hay un desgarro de alas y manifiestos, barcas anunciando una devoción fugaz, tallos que persisten, sueños que amenazan. Traes, despacio y hundidos, nervios cortantes, prendida entre oscilaciones una red sólida y ensimismada. Es en el aire saliva confusa, suben al aire materiales y engaños, vestigios que me azotan, pulcras alabanzas de cuello dislocado, muñecas que arrastran panes y estrellas. Y se olle acaso cómo pregona su verticalidad el llanto.