Sinopsis
Quizá estamos acostumbrados al catolicismo. Lo consideramos, de algún modo, parte del paisaje: algo ya conocido y, en gran medida, superado. Como si no tuviera nada que decirnos ni nada que ofrecer a la civilización y a la cultura contemporáneas. Para muchos sería tan solo un vestigio del pasado, una realidad obsoleta. Solo algunos trasnochados no se habrían percatado de su ocaso.
Este libro busca cuestionar esa perspectiva y mostrar, por contrapartida, la plena vigencia del catolicismo, así como el inmenso tesoro que puede ofrecer tanto a cada persona como a la civilización en su conjunto. Quiere ser una invitación a redescubrirlo y una oportunidad para recuperar el asombro ante una institución que, de no ser por la asistencia divina, resulta difícil explicar cómo, a pesar de las debilidades y errores humanos, ha podido perdurar durante veintiún siglos y seguir interpelando al ser humano del tercer milenio como lo hacía con el del siglo I.