Sinopsis
La emancipación social no consiste solo en cambiar el mundo, también se trata de heredar críticamente todo lo que la humanidad ha creado: un legado inmenso, hermoso y lleno de contradicciones.
Andrea Pérez Fernández reúne en esta antología una faceta poco conocida de Rosa Luxemburg: su reflexión sobre el arte, la literatura y la cultura como espacios fundamentales de la emancipación.Desde sus escritos sobre historia cultural hasta sus ensayos dedicados a autores como Tolstói, Mickiewicz o Korolenko, emerge una pensadora para quien la cultura no era un mero adorno, sino una de las dimensiones más importantes de la revolución socialista. Una mujer en cuya mirada convergían el rigor analítico, la determinación y el cuidado por la fragilidad de la vida. Porque todo emanaba de la misma fuente: su profundo amor por el mundo.Con epílogo de Nuria Sánchez Madrid.
Toda esta actividad individual tan vistosa y bella no es más que el florido manto de la historia humana. A primera vista, todo el bien y el mal, la felicidad y la miseria de los pueblos, parecen ser obra de gobernantes solitarios o de grandes hombres. En realidad, son los propios pueblos, las masas anónimas, quienes labran su destino, su fortuna y su desgracia.