Sinopsis
Sacerdote de dilatada trayectoria, Vicente Altaba (Mosqueruela,Teruel,1944) dedicó un decenio de sus primeros años «de Cruz y de Esperanza» a tareas pastorales y docentes en Miramar, diócesis de Mar del Plata, Argentina, durante la cruenta dictadura del país austral. Contrasta la fructífera relación con sus feligreses –en particular los jóvenes y los más pobres– con numerosos episodios de tensión y de riesgo en el trato con las autoridades. Medio siglo después, aunando memoria, reflexión y reconocimiento, el libro da cuenta, a veces con detalles muy precisos, de una etapa desgarradora, pero también de gozoso servicio. Apreciará el lector la amena reconstrucción de ese periodo en un relato que combina obstáculos, intrigas y presiones con las referencias doctrinales y el agradecimiento a quienes le apoyaron, tanto desde la jerarquía eclesiástica (merece capítulo propio el cardenal Pironio) como desde la comunidad de fieles, a los que Vicente ha seguido vinculado. He aquí, en suma, un testimonio de luz sobre una época tenebrosa.