Sinopsis
El broche de una historia de la literatura medieval sin precedentes en España y un verdadero hito filológico.El presente volumen completa la serie de nueve tomos dedicados por
Fernando Gómez Redondo al estudio de la literatura medieval castellana,
con seis consagrados a la prosa (1998-2012) y dos a la producción en
verso (2020-2024), a los que se vincula este tercero destinado a la
dramaturgia vernácula, con inclusión de las églogas tempranas
renacentistas, puesto que todas estas obras se ajustan al discurso
métrico y se sirven de la red de estrofas articulada por los poetas
cancioneriles. Tres ejes sostienen la articulación de este nuevo tomo.
En primer lugar, se ha prescindido del término "teatro", ya que en
ningún caso aparece en el desarrollo y en la transmisión de la
producción dramática, en la que se tantean otros nombres ("auto",
"égloga" o "farsa", por ejemplo) a los que sólo Lucas Fernández y
Bartolomé de Torres Naharro añaden el rótulo de "comedia" con plena
conciencia de su significación. En segundo término, se ha pretendido
demostrar que las representaciones que comienzan a escenificarse en los
dos últimos decenios del siglo XV son subsidiarias de los esquemas
elocutivos (monólogos y diálogos) ensayados en la poesía cancioneril; si
a esto se añade que una buena parte de las piezas dramatúrgicas se
difunde en los cancioneros, podrá apreciarse la estrecha relación que se
establece entre la creación poética y la dramatúrgica. En tercer orden,
en este volumen no se han recogido sólo las piezas que pueden
considerarse dramáticas, sino que se ha procurado recrear la lenta, pero
continua, trama de reflexiones y de circunstancias que posibilitarán la
aparición de esas primeras «representaciones» en los últimos decenios
del siglo XV, sin olvidar que las peculiaridades de esa ejecución
escénica se hallaban ya apuntadas en el Auto de los Reyes Magos (finales
del siglo XII).